Curioseando el mundo…a los 50

He cumplido los 50 este año y, como premio a este medio siglo mío, me regalé un blog de viajes a mi misma. ¿Por qué? Porque la mayoría de blogs están escritos por menores de 40 años, y dirigidos mayoritariamente a jóvenes de esa edad (jóvenes de edad que no de espíritu) y yo quería algo con lo que me identificara y como no lo encontré, lo creé.

curioseando_dnomadclub1

Tenía viajes acumulados desde hacía aproximadamente 10 años y miles de fotos olvidadas en discos duros que deseaban ver la luz, así que decidí organizarlo todo y compartir todo aquel material para quien quisiera leerlo y curiosearlo, pero sobre todo para disfrutarlo yo misma, porque uno de los mejores momentos de un viaje, es cuando lo recuerdas y lo revives. Aunque, si he de ser sincera, nunca pensé que me iba a dar tanto trabajo porque mi blog es 100% Silvia, yo lo creé, yo lo escribo, yo hago las fotos, yo lo promociono, yo… todo. Y así nació Curioseando el mundo.

 

Mi marido y yo nunca hemos estado solos, me refiero a estar sin niños. Nuestra historia ha sido como la de la serie de TV “los Serrano”: 1+1 y fuimos 6!. Eso es lo que tienen las familias reconstruidas con hijos provenientes de diversos matrimonios, que las parejas nunca son sólo de 2. Llevamos 20 años juntos y nunca hemos podido disfrutar de la vida en pareja (sin interferencias infantiles), aunque, eso sí, hemos podido disfrutar de otras muchas cosas y momentos también muy gratificantes que, otras familias más reducidas, no han tenido la oportunidad, pero moverse con 4 niños no era nada fácil.

curioseando_dnomadclub6curioseando_dnomadclub5curioseando_dnomadclu87

Hace 10 años dejamos el camping y empezamos a viajar arrastrando niños arriba y abajo por España y Europa, adecuando las rutas y viajes a sus edades e intereses. Lo hemos disfrutado mucho, nos hemos reído, hemos compartido montones de experiencias y hemos recorrido ciudades y países en diversos tipos de viajes, por libre u organizado, en apartamentos, bungalows y algunos hoteles (los menos).

 

Pero ahora nuestros cuatro “niños” han crecido y podemos empezar a viajar solos, y, hemos descubierto otro mundo. ¡Qué paz! ¡Qué relax! ¡Qué desconexión! Se acabó el viajar siempre con la cabeza vuelta intentando no perder a nadie, se acabó el controlar las rutas, horarios y visitas para evitar protestas infantiles, se acabó el buscar desesperadamente un baño en los lugares más inoportunos, se acabó el viajar con un montón de “por si acasos” por si acaso algún niño tuviera un imprevisto, se acabó el escribir los números de móvil en los brazos de los niños con rotulador permanente “por si acaso” se perdían, se acabó el “¿cuánto falta?” y el “ estoy cansado”.

curioseando_dnomadclub3

Pero no nos engañemos, viajar a los 50 no es lo mismo que a los 20 o a los 30, la ilusión es la misma, pero el cuerpo no, sobre todo si no lo has cuidado demasiado. Así que primera norma: un mínimo de condición física (y un buen botiquín para los “achaques” diversos).

curioseando_dnomadclub7

Otra norma básica para viajar por libre a los 50 es entenderse medianamente bien con la tecnología. Internet es un aliado imprescindible, los GPS, los buscadores, las reservas, cualquier tipo de información… todo nos lo proporciona internet y el Sr. Google. Cámaras de fotos, programas de edición, blogs, facebook, instagram y demás redes sociales si además quieres compartirlo. Todo esto tan “obvio” y “fácil” para la generación actual es un problema a veces infranqueable para los de la mía. Menos mal que yo, soy un poco friqui de la tecnología, y me gusta cualquier cosa con pantalla.

curioseando_dnomadclub

Luego, también está el inglés. ¡Ay el inglés! La asignatura pendiente para la mayoría de los de mi generación (vease cualquier político de 50 o más años para confirmarlo), pero estoy en ello. Ahora estoy en el nivel “indio” lo justo para hacerse entender más mal que bien, pero algún día conseguiré subir un grado más.

 

Planifico, programo y vivo los viajes antes de empezar a viajar. Me encanta viajar desde el sofá. Desde la pantalla del ordenador. Desde mis ensoñaciones. Lo vivo antes de vivirlo. Me gusta acumular información, me empapo de ella y luego la distribuyo según los días disponibles para el viaje. No me gustan las sorpresas y prefiero llevar los temas controlados aunque siempre dejo un margen a la improvisación.

curioseando_dnomadclub2

Viajo siempre pegada a mi cámara, es una prolongación de mi misma y, aunque a veces me queje de su peso, soy incapaz de viajar sin ella. Vuelvo siempre con cientos (a veces miles) de fotos y organizarlas todas es un trabajón considerable. Pero, tal como dice el dicho, sarna con gusto no pica.

Si algo bueno te enseña cumplir años es a valorar el tiempo. No soporto los viajes estresantes a “toque de pito” que me impiden disfrutar de momentos encontrados. Ahora ya no quiero coleccionar momentos, prefiero disfrutar de “esos momentos”. Así, disfruto de una cerveza tranquila en una terraza contemplando la gente pasar en la plaza Djema el Fna, o remojándome sin prisa en las playas de Santa Mónica, o perdiendo el tiempo rebuscando en los mercadillos de Londres, o sencillamente tumbada mirando las estrellas en el Cañón del Colorado o viendo una puesta de sol en Mikonos. Los pequeños momentos son los más valiosos, los que retienes en el recuerdo, los que revives una y otra vez.

curioseando_dnomadclub4

Pero si realmente, para mi, hay algo importante en un viaje, es la persona con la que comparto ese viaje. Es necesaria esa complicidad, es imprescindible compartir esa ilusión y no perder nunca la curiosidad, es caminar en la misma dirección y, sobre todo, es necesario sentirse joven y disfrutar de cada momento. Eso, no debe cambiar, y no ha cambiado desde hace 20 años.

Porque, al final, la única diferencia entre viajar a los 20, a los 30 o a los 50 son unas cuantas patas de gallo, un poco de artrosis y la certeza de saber que el tiempo pasa muy rápido y hay que disfrutar y valorar cada momento encontrado.

Así que, feliz viaje y felices momentos, porque la vida,
en sí misma, no deja de ser un viaje.

 

Únete a la comunidad de nómadas digitales de DNomad.Club