¿Quieres ser nómada digital? Así lo conseguí yo.

Lo mejor de ser nómada digital a veces es el simple hecho de conseguir vivir una vida acorde con tus sensaciones y valores. Ilse Marel nos cuenta cómo lo consiguió.

Hace unos días vi a una amiga de la universidad. Intentaba convencerme para que saliéramos de fiesta. Estábamos tiradas sobre la playa. Era break de invierno, pocos días después de año nuevo.

“Por favor! Son los últimos días que nos quedan de vacaciones” me dijo

A lo cual solo pude sonreír. Su argumento me habría convencido en algún otro tiempo. Ese día me sonó extraño y totalmente falso. Mi vida es una larga vacación.

Ya no hay lunes ni horarios. Puedo salir de fiesta en miércoles. Los días feriados pasan desapercibidos. Me tomo fines de semana largos solo porque sí. Hago pausas a mitad del día para ir de compras. Actividades que para la mayoría son extraordinarias se han vuelto parte de mi rutina habitual.

Mi oficina consiste en una laptop, un mouse, un Smartphone y una libreta para notas. Cabe en una mochila. Eso me permite trabajar desde cualquier lugar del mundo donde haya acceso a Internet. Formo parte de un grupo de gente que se auto-denominan nómadas digitales.

ser nómada digitalAeropuerto Internacional de Miami, foto desde Instagram @EstiloPuraVida

Mi día típico fluye más o menos de la siguiente manera:

6 am – me levanto y hago una hora de meditación

7:30 am – Salgo a correr – ya sea en las plantaciones de arroz Balinesas, las playas turquesa de las Bahamas, el malecón de la Habana Vieja, los templos de Tailandia o las montañas de mi querido México.  Siempre encuentro una ruta interesante para ejercitarme.

ser nómada digitalCorriendo en las montañas de Grenade, Isla Caribeña, foto desde Instagram @EstiloPuraVida

9:00 am – Me doy un baño y preparo mi desayuno. Normalmente fruta o un licuado de semillas.

10:00 – 1:00 pm – Me verás sentada frente a la computadora con cara de estar haciendo algo importante. A veces en mi casa, otros días en un cuarto de hotel o un café coqueto donde puedo probar las especialidades de la región en que me encuentro.

1 – 3pm – Pausa! Doy una caminata, como algo, me duermo, o hago cualquier otra actividad que me apetezca.

4 – Si aún tengo trabajo, le doy de nuevo a la computadora. Si ya terminé salgo a pasear o hacer amigos en el lugar en que me encuentre. Me encanta conocer extraños.

7 – 8 pm – Regreso a mi casa u hotel, leo un rato, medito y me preparo para dormir.

Puedo decir que estoy viviendo mi sueño: tengo un trabajo que amo, hago un impacto positivo para los demás, tengo libertad de tiempo y de dinero y viajo mucho. Aunque no siempre ha sido así. En algún otro tiempo fui como tú, al otro lado de la pantalla, imaginando lo increíble que sería este estilo de vida.

Te has de estar preguntando quién soy, qué hago y cómo llegué hasta aquí. Te voy a contar porque detrás de la bonita fachada, hay una larga historia.

El Preludio

Esto empieza en el 2011, cuando me gradué de la universidad como licenciada en Diseño Textil. En ese entonces, mi mayor pesadilla (y todavía lo sigue siendo) era imaginarme sentada en un escritorio día tras día viendo a la misma gente, en el mismo lugar y con la misma pared frente a mí.

No sabía que sería de mi futuro, pero una cosa tenía clara: nunca me convertiría en empleada de oficina. Mi lógica decía que era más sencillo no entrar al sistema, que entrar y después tener que salir.

ser nómada digitalMi fiesta de graduación 2011. No estaba tan emocionada.

Quería recorrer el mundo y llenarme de experiencias divertidas, encontrar mi propósito, hacer algo significativo.

Me hubiera dado a la vida de mochilero, excepto que soy muy exigente. Comer sopas instantáneas, dormir en cuartos compartidos de hostal y trabajar limpiando baños no me emocionaba en lo absoluto – aunque eso me diera la posibilidad de estar en cualquier exótico país.

Mi primera solución fue montar un negocio. Pensaba crear una marca de ropa que resaltara motivos artesanales mexicanos. Cuando lo analicé a fondo desistí.

Si realmente lo hacía, iba a tener que lidiar con telas, proveedores, maquiladores, compradores, vendedores… Cualquier negocio físico te amarra a un lugar. ¿Y los viajes? Quedarían para unos cuantos días al año, ¡no gracias!

No quería un empleo, solo necesitaba tiempo y dinero para hacer cosas divertidas. Léase: luchar por una causa social, turistear o estar todo el día acostada en mi cama. ¿Acaso era tan complicado?

En ese entonces me mudé fuera de casa de mis padres. Como tenía que cubrir mis gastos conseguí empleo en un bar, después una cafetería y finalmente como asistente de diseño gráfico para una fotógrafa. Dejé todos porque pagaban una miseria. Además exigían demasiado.

Semanas antes de renunciar a mi último empleo, estaba desesperada, frustrada y terriblemente aburrida editando imágenes. Hice lo que cualquier millennial sensato haría en mi situación – consultar a san Google.

Cerré Photoshop, abrí el explorador y busqué “Cómo ganar dinero sin trabajar”.

Extasiada con las respuestas que obtuve, pasé incontables días leyendo sobre emprendedores que lo habían conseguido. Aprendí sobre el ingreso pasivo y las múltiples formas que hay de crearlo: escribir libros y obtener regalías, patentar inventos, rentar propiedades o invertir en la bolsa. Lo que me pareció más viable y accesible (no tenía sangre de inventora ni capital para comprar una propiedad) fue la de crear productos digitales.

Mis comienzos como nómada digital

No tenía Internet en casa. Cada segundo en línea era oro. Sacaba mis pendientes lo más rápido posible y usaba el resto de mis horas laborales investigando sobre los negocios en línea. Aprendía conceptos marcianos como HTML, SEO, palabras clave, posicionamiento, marketing digital y propuestas de valor. Mi jefa debe haber pensado que ponía mucho empeño a mis tareas, ja! Pobre ilusa.

Al principio no entendía nada. Leía y tomaba notas tratando de atar los cabos. Un buen día descubrí el sistema SBI. Es un método que te toma de la mano y te muestra exactamente que pasos seguir para encontrar una idea redituable y crear un sitio que genere ingreso pasivo con ella.

La suscripción costaba $300 US al año, que en ese momento no tenía. Sin pensarlo dos veces, jalé la cartera, saqué una tarjeta de crédito y los pagué.

Este nuevo proyecto necesitaría toda mi energía.

Temeraria, anuncié mi renuncia.

Tenía algunos ahorros y el apoyo de mis bondadosos padres. Estimaba que en 6 meses podría sostenerme completamente de ingreso pasivo (ahora me doy cuenta de lo ingenua que fui).

Dos meses y muchos cafés después lancé mi primer sitio: Sew It Love It. Ofrecía tutoriales de costura y patrones para hacer diseños de bolsas y ropa de perro. Hice algunos descargables en PDF, instalé anuncios de Adsense y productos afiliados en mis páginas.

ser nómada digitalLa primera versión de Sew It Love It – Como puedes ver es muy básica

Ta ta ta ta ta ta taaaaaa….. y nada. Los días se hacían eternos. Cada tres horas revisaba mis cuentas esperando ver algún cambio en los números. Todas las noches dormía con la ilusión de despertar a un correo notificándome ventas. Una pantalla vacía siempre me miraba de vuelta. Es como esperar a Santa Claus, solo que el desgraciado nunca llega.

Por ese entonces, gané una beca para ir a Tailandia a un retiro de meditación con la ONG Peace Revolution. Me fui 15 días, en Diciembre de 2011.

Cuando regresé, me mudé de nuevo a casa de mis padres. No me encantaba la idea, pero tenía que reducir gastos para no necesitar un trabajo de nuevo.

He de haber ganado menos de $100 US en todo el primer año. Trabajaba 40 horas a la semana. Era muy frustrante, aunque no me desanimaba. Iba a hacerlo funcionar sí o sí. Los escasos centavos que recibía eran la prueba de que no estaba tan loca. Si continuaba, en algún momento ganaría suficiente para cubrir todos mis gastos.

Entonces todo explotó.

Surgió la oportunidad de ir nuevamente a Tailandia para hacer un voluntariado en Peace Revolution. Me ofrecían casa, comida y un pequeño estipendio mensual. Trabajar para esa organización era otro de mis sueños. Amaba la meditación y quería dedicarme a promoverla. Además quería viajar por Asia.

Junté las cosas viejas que encontré en casa e hice una venta de garaje para reunir fondos. En Asia no tendría una máquina de coser, así que preparé varios proyectos para publicar en Sew It Love It durante mi viaje.

El 7 de Diciembre del 2012 partí al lejano oriente, donde pasaría los siguientes 8 meses. Haría voluntariado por 7 y viajaría uno. Solo había juntado dinero para costear los primeros 30 días de viaje. Confié en que algo iba a suceder – y efectivamente, así fue.

En Enero del 2013 recibí el primer depósito de $100 US por Adsense y las ventas de patrones  habían aumentado. A partir de ahí, mi promedio de ingresos continúo creciendo, hasta llegar a los $600 US mensuales. Cabe recalcar que para ese entonces, prácticamente ya no trabajaba en mi sitio, sólo recibía las ganancias. A lo mucho invertía 6 horas por semana.

Así funcionan los negocios en línea. Son como niños malcriados. Primero les tienes que dar todo, sin recibir nada a cambio. Con ello creas impulso, que poco a poco se va acumulando. Cuesta trabajo, pero un día la cosa explota y crece exponencialmente.

Ser Nómada Digital

Al final acorté el voluntariado y pasé dos meses viajando por Tailandia e Indonesia, todo pagado con mi blog. ¡¡¡¡Finalmente podía decir que era una nómada digital!!!!

ser nómada digitalIsla Nusa Penida, Indonesia
ser nómada digitalIsla Nusa Pénida, Indonesia. Pasé un mes sin hacer nada más que jugar póker y asolearme todo el día

Comía en buenos restaurantes, dormía en cuartos privados de hotel y compraba ropa linda en los lugares a los que iba. Cada quien tiene su estilo al viajar. Trato de ser lo más minimalista posible pero me encanta darme lujos.

De regreso a México, en Agosto del 2013, me ofrecieron un trabajo remoto para Peace Revolution. No tendría horario y haría todo por Internet. Como mis jefes son Tailandeses, ellos duermen mientras yo trabajo, así que no me estarían checando. Amo la meditación y quería continuar promoviéndola, era el empleo perfecto para mí. Obviamente lo tomé.

Gracias a ese trabajo y mi sitio, he tenido la oportunidad de perseguir mis pasiones. Pasé 4 meses en Sayulita Nayarit aprendiendo a surfear. Viajé a Cuba, Granada, Bahamas, Guatemala y El Salvador para dar talleres de meditación. He visitado Tailandia varias veces más.

ser nómada digitalCon mi jefe (el monje de naranja) en uno de los retiros de meditación que organicé
ser nómada digitalLa Havana, Cuba. Foto desde Instagram @EstiloPuraVida

Puedo viajar dentro de mi país y nunca me pierdo los eventos importantes de mis seres queridos.

ser nómada digitalCon mi familia en el cumpleaños de mi mamá

Hasta encontré mi propósito. Descubrí que mis verdaderas pasiones son el emprendimiento y el desarrollo personal.

Estoy en proceso de certificarme como coach de vida y en el 2014 lancé mi segundo blog, Estilo Pura Vida. Es un sitio para mujeres que quieren emprender un negocio consciente. Hablo sobre el éxito, la felicidad y libertad tanto económica como de tiempo, que se consiguen cuando todo tu ser está alineado sobre una causa. Apenas está en gestación.

Actualmente.

Finalmente llegamos a ese día en la playa con mi amiga, que es donde estoy hoy.

Hace unos meses hice malos manejos con Sew It Love It. Mi tráfico cayó y mi ingreso también. Trabajar en ese blog, aunque sólo requería 2 horas por semana, se había convertido en una pesada carga. El diseño y la costura ya no me motivan.

Como ya te habrás dado cuenta, la libertad de hacer lo que amo y disponer de mi tiempo me interesan más que el dinero. Después de recibir ingreso pasivo de él durante varios años, decidí cerrarlo.

La libertad de hacer lo que amo y disponer de mi tiempo me interesan más que el dinero @estilopuravida - si te gusta, ¡compártelo!    

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Ahora me enfoco por completo en Estilo Pura Vida. Aún no gano nada, pero estoy tranquila. Si lo hice una vez, lo puedo hacer dos – y ahora mejor. En este momento, me mantengo principalmente de mi sueldo por Peace Revolution.

Claves para convertirte en un Nómada Digital

¿Motivado? ¿Listo para convertirte en un nómada digital? En resumen, estos son los factores más importantes para conseguirlo.

  • Cree que es posible – Yo lo hice y hay muchos más que lo están haciendo. No tenemos nada especial, simplemente lo intentamos. Tú también puedes.
  • Comienza ahora – El mejor momento para empezar fue hace un año, el segundo mejor momento es ahora. Deja de poner pretextos de que no tienes tiempo, dinero o no sabes cómo. Comienza desde tus posibilidades y haz el mejor uso de los recursos que tienes.
  • No dejes que el dinero te limite – ¿Cuántas cosas haces o dejas de hacer por el dinero? (ya sea porque lo quieres, porque no lo tienes o porque tienes miedo de perderlo). El dinero realmente no es ni la causa ni la consecuencia de nada. Todo lo que sucede viene a partir de una acción. Enfócate en las acciones que vas a realizar para conseguir lo que quieres. Cada vez que digas, “si pero… no tengo dinero/ voy a perder dinero/ cuesta mucho… etc.” recuerda que eso no es cierto. Es sólo una creencia limitante que has inventado. Busca una alternativa. Siempre la hay.
  • Prepárate para trabajar – Si fuera fácil todo mundo lo estaría haciendo. Ten en cuenta que antes de ver resultados vas invertir bastante tiempo y esfuerzo. Pero no te desanimes, es divertido y vale totalmente la pena.
  • Sé obsesivo con lo que quieres – No dejes que nada ni nadie te detenga. Disciplínate y haz acciones consistentes para conseguir tu meta. Tomar pasos efectivos hacia lo que quieres es más importante que cualquier habilidad o conocimiento.
  • Consigue a un mentor – Hay mucha información en Internet, lo cual puede ser confuso. La manera más rápida y sencilla es buscar a una persona que admires y que ofrezca un curso o mentoría donde te muestre exactamente lo que tienes que hacer. Puede que al principio requiera de una fuerte inversión económica, pero ahorras tiempo y cometes menos errores. A la larga, eso termina cubriendo el costo del curso. Como precaución, investiga bien tus opciones. Hay muchos charlatanes. Busca a una persona que tenga credibilidad, que ofrezca garantía y que lleve varios años haciendo negocios en línea.

Esta es mi historia. Ahora te toca a ti.
Dentro de 5 años, ¿qué vas a contar?

 

Ilse Marel – Coach de éxito y felicidad para emprendedoras conscientes. Su misión es enseñar a mujeres ambiciosas como crear negocios de abundancia y libertad, mientras hacen una diferencia.

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