3 Requisitos indispensables para ser nómada digital

Todo nómada digital tiene una gran historia detrás. Esta experiencia es indispensable para poder aconsejar a aquellos que quieren comenzar. Porque todos tenemos diferentes vidas pero buscamos un estilo de vida muy similar, el de vivir viajando. Aquí descubrirás a Laura, su transcurso hasta la libertad y los 3 requisitos indispensables para ser nómada digital.

Cuando una se embarca en la aventura de viajar sola por primera vez son muchos los consejos y advertencias que recibe de familiares, amigos y compañeros de trabajo. “¿Estás segura?”, te preguntan muchos. “Ten cuidado”, te advierten casi todos. Pero nadie te avisa de que ya no habrá vuelta atrás.

inicio nómada

Viajar en solitario es adictivo. Mucho. No se ha acabado un viaje que ya estás pensando en el siguiente y, así, sin apenas darte cuenta te plantas un día ante los tuyos para comunicarles que lo dejas todo por el sueño de viajar sin un billete de vuelta.

De eso hace ahora medio año, aunque parece mucho más, y sonrío al recordar lo difícil que resultó tomar la decisión, las noches sin dormir analizando los pros y los contras y luchando con esa voz interior que intentaba convencerme de que a los 32 ya no era el momento. No fueron días fáciles. Demasiados estereotipos que te dicen cómo tiene que ser tu vida y, lo que es peor, cuándo debes ir cumpliendo etapas.

Superada la treintena y con un empleo estable y bien remunerado desde hacía 9 años solo me faltaba comprarme una casa y formar una familia. Viajes, conciertos, cenas… Se suponía que lo tenía todo, pero en verdad no tenía lo más importante: mis sueños. Y esos no eran otros que perderme por el mundo sin la presión de tener que volver tras el pertinente mes de vacaciones… y escribir sobre ello. El periodismo es mi profesión y mi vocación.

inicio nómada

Mi primera experiencia en solitario en Bali, pero sobretodo los dos meses que pasé recorriendo Australia en 2013 me cambiaron tanto la perspectiva vital que la idea de volver a ponerme en camino e intentar animar a otros potenciales ‘nomadistas’ a seguir su camino era demasiado fuerte como para ignorarla. Así que tras darle muchas vueltas y lidiar con muchos miedos, un día me desperté y supe que había llegado el momento. Respiré hondo, hice acopio de cuanta valentía encontré en mi interior y tomé una decisión de la no ha habido ni un segundo de la que me haya arrepentido.

inicio nómada

Y aquí estoy. Intentando escribir este artículo sobre los inicios de una nómada digital y debatiéndome entre si estos son fáciles o difíciles. No os voy a engañar: no son fáciles, pero aun así merece la pena y estoy disfrutando cada uno de los días con sus buenos y malos momentos, que también los hay. Se trata de una apuesta de largo recorrido y los resultados no son inmediatos. Nunca hay que olvidarlo. Así que la paciencia y la constancia son herramientas indispensables en esta aventura.

Y la ilusión. Hay que disfrutar de los inicios –no todo el mundo es capaz de apostar por la incertidumbre- sin pensar excesivamente en monetizar la experiencia desde el minuto uno. Todos queremos ganarnos la vida siendo nómadas digitales, pero hacer de eso nuestra prioridad de inicio no hará más que convertirnos, de nuevo, en prisioneros. Esta vez de nuestras ansiedades y presiones. Es evidente que hay que tener un plan, pero este no debe ser demasiado estricto ya que la vida, cuando una la viaja, se vuelve más flexible. Tú marcas el ritmo.

inicio nómada

¿De qué sirve dejar un trabajo al uso para seguir asfixiados por el ganar dinero y el “tengo que…”? Y no, no he tenido la suerte de nacer en una familia en el que el dinero no es un problema. Mi cuenta, tras casi 5 meses de viaje por el sudeste asiático, empieza a temblar. Por eso creo que existen dos requisitos indispensables a la hora de decidirse a ser un nómada digital. Tres, mejor dicho.

Mi inicio nómada

1/ La convicción de que esto es lo que realmente quieres. ¿Qué harías si tuvieras todo el dinero del mundo? No hace demasiados meses me hicieron esta pregunta y mi respuesta no pudo ser más clara: “lo mismo que voy a hacer sin tener todo ese dinero”. En mi caso no era otra cosa que viajar y escribir y eso fue suficiente para que ahora siga creyendo en que es una realidad posible.

2/ Una buena idea en la cabeza. O simplemente una idea con la que querer ganarse la vida y disfrutar siendo un nómada digital. No hace falta que la llevemos super desarrollada, habrá tiempo para ir diseñando nuestro plan una vez en marcha.

3/ Un pequeño colchón económico que permita viajar y cubrir las necesidades básicas durante un par de meses para que vuestro proyecto sea la única ‘preocupación’. Suficientemente complicado es dar el paso como para no poder disfrutarlo porque no puedes permitirte esa cerveza bien fresquita que tanto te apetece tomarte en una playa de arena blanca y agua cristalina o una cómoda cama en la que reponer fuerzas tras varios meses durmiendo en hostels.

Estos tres aspectos serán claves en unos inicios que requieren muchas horas de trabajo y sacrificios. No se trata de unas simples vacaciones y, por eso, a veces tocará posponer planes interesantes con gente que se cruza en tu camino para terminar ese artículo que se resiste, enviar mails o dedicarle tiempo a las redes sociales. Por eso, disfrutar de los pequeños logros es tan importante en los inicios. Celebrar esa primera colaboración que llega o esa respuesta afirmativa que te invita a probar un maravilloso hotel tras decenas de mails perdidos en el ciberespacio. O alcanzar una determinada cifra de seguidores en Twitter o Facebook. Son pequeñas alegrías que, personalmente, me ayudan cuando las dudas se apoderan de mí.

Es fácil desanimarse u olvidarse por unas semanas de nuestras ‘obligaciones’ como nómadas digitales. Y mucho más preguntarse de vez en cuando el temido ¿y si al final no sale? Pues si no sale, no sale. La vida no se acaba aquí. En los primeros días me preocupaba en exceso qué iba a pasar en el futuro. Ahora, seis meses después, he aprendido que sirve de poco preocuparse por algo que no puedes predecir, pero también que que siempre aparecerá algo que permita de una manera u otra dedicarnos a lo que queremos. Igual al principio no es lo que queríamos, pero nos permitirá seguir adelante. Por ejemplo, trabajos en lugares turísticos o incluso en profesiones impensables no hace demasiado.

inicio nómada

Las oportunidades están ahí y saldrán, el mundo está lleno de ellas, especialmente cuando sales de tu zona de confort. Todo es posible cuando abandonas las rígidas estructuras de la rutina. Abres la mente a nuevas experiencias y encuentras la manera de sobrevivir. Creces y cambias y eso es parte del proceso de convertirse en un nómada digital. Tal vez, lo más importante.

Me gustaría poder escribir en un tiempo y contaros que lo conseguí, que ahora tengo la vida que tanto había soñado, pero si no es así también me gustaría contaros que esta locura fue la mejor decisión de mi vida. Porque lo está siendo junto a la que tomé hace tres años cuando me subí sola a un avión por primera vez. Y vuelvo a sonreír. Los inicios, en realidad, no son ni tan difíciles ni fieros como los pintan. Como dice una de mis canciones favoritas “dejarse llevar suena demasiado bien”.

Laura, La Nomadista

Únete a la comunidad de nómadas digitales de DNomad.Club